Si has comenzado a ver puntitos negros en tus fotografías, lo más probable es que se trate de polvo en el sensor de tu cámara. Si bien es cierto que esas molestas manchas pueden borrarse con algún programa de edición, también es verdad que pueden hacernos perder mucho tiempo cada vez que editemos una foto. Por eso no te preocupes, porque en el post de hoy vamos a enseñarte a cómo limpiar el sensor de la cámara.
Tienes que tener en cuenta que es una operación muy delicada, pues trabajaremos directamente sobre un elemento que es súper frágil y delicado como es el sensor. Así que lo primero que debes hacer es armarte de paciencia y no tener ningún tipo de prisa. Cualquier error en esto puede dejarnos sin cámara o arruinar aún más nuestras fotos.
Son muchos de hecho, los que aconsejan llevarlo directamente al servicio técnico o a una tienda especializada para que sean ellos los que lleven a cabo la limpieza. No obstante, si tienes paciencia y lees bien el artículo, estarás preparado para realizar tu mismo la limpieza del sensor y no tener que depender de nadie. Así en cualquier momento serás autosuficiente y podrás solventar este molesto problema.
Por qué se ensucia el sensor de la cámara
Cada vez que cambias el objetivo de tu camara fotográfica, pequeñas partículas de polvo van introduciéndose y depositando sobre las distintas superficies del interior del cuerpo. Antiguamente, con el carrete esto no era un problema, porque la película se iba cambiando continuamente. Pero hoy en día, los sensores de la cámara no son algo que se sustituya de forma habitual. De esta manera, cuando va pasando el tiempo podemos ir dándonos cuenta que cada vez aparecen más manchas en nuestras fotografías. Esto es algo totalmente normal.
El hecho de tener una cámara réflex o sin espejo con objetivos intercambiables va a derivar en que cambiemos de objetivo. No debemos evitar esta operación por miedo a que nuestro sensor se manche. Una de las grandes ventajas de estas cámaras es el hecho de poder contar con distintas focales, así que no hay que cogerle miedo a ésto.

Obviamente, si podemos tomar ciertas precauciones a la hora de cambiar el objetivo. Una de las recomendaciones básicas es orientar la cámara hacia abajo durante dicha operación. Otro truco es tener ya el objetivo que vamos a colocar preparado, con la tapa protectora puesta encima sin enroscar, para que el cambio sea lo más rápido posible.
Incluso es plausible que si eres de los que sólo tienes un objetivo y no lo cambias jamás, también en el algún momento llegues a tener partículas de polvo en el interior de tu cámara. Es algo inevitable. Por lo que algún día tendrás que limpiar igualmente el sensor.
Cómo saber si el sensor está sucio
Hay un ejercicio muy fácil para saber si el sensor de nuestra cámara está sucio. Hay que entender que cuanto más cerrado esté el diafragma, más evidentes serán estas motas de polvo en nuestras fotos. Así que para realizar la prueba lo primero que tendremos que hacer es cerrar el diafragma todo lo que podamos.
Al cerrar tanto el diafragma es muy probable que tengamos que aumentar bastante el tiempo de exposición. Pero no te preocupes porque en este caso da igual que la foto salga movida, pues las motas siempre aparecerán fijas. Para ello dispara un par de fotos cambiando el encuadre a una pared clara. Al verlas en la pantalla de tu cámara o del ordenador verás exactamente las mismas manchas en cualquiera de las tomas con diferente encuadre.
Ahí están los culpables de ensuciar tu foto y de tenerte un buen rato limpiando fotos como un bobo en el programa de edición.
Herramientas para la limpieza del sensor de la cámara
En el mercado existe un amplio abanico de productos de limpieza tanto para objetivos como para sensores fotográficos. Una de las cosas más importantes que tienes de saber a la hora de limpiar un sensor es que jamás debes tocarlo directamente con tu dedo. La grasa que tenemos en la piel es especialmente difícil de limpiar de este tipo de superficies.
Tampoco pases trapos o gamuzas como las que usamos para limpiar los objetivos. El material del sensor es hipersensible y debes tener muchísimo cuidado al manipularlo.
Pera de aire: Esta accesorio es un básico en la mochila de cualquier fotógrafo o aficionado a la fotografía. Esta diseñado para lanzar ráfagas de aire sobre objetivos y sensor y suele ser bastante efectivo en muchas ocasiones. Es el accesorio ideal para limpiar las lentes de los objetivos y en muchos casos nos servirá también para el sensor.
Botes de aire comprimido: Está diseñado exactamente para lo mismo que el anterior accesorio. Un bote de aire comprimido con un esparrago fino para poner en su cabezal que nos permitirá limpiar de manera efectiva todos los recovecos de nuestra cámara de fotos además de el sensor.
Pinceles de limpieza: Aquí debes andarte con mucho ojo, pues hay pinceles específicos para sensor y específicos para objetivo. Ten cuidado de utilizar exclusivamente el que esta diseñado para el sensor. Particularmente, me gustan menos que los otros métodos, aunque en alguna ocasión pueden ser efectivos. Debes estar atento también de introducirlo totalmente limpio, pues de lo contrario puedes meter más polvo del que quites.
Bastoncillos y liquido limpiador: Esta quizá sea la mejor opción y la más profesional. Si lo haces bien, con este kit te aseguraras de dejar el sensor completamente limpio. Se trata de un pequeño bastoncillo con uno o dos cabezales en los que depositarás el líquido limpiador para usar directamente sobre tu sensor. Tan importante es el limpiado como el posterior secado para que no queden rastros. En el mercado encontraremos mucha clase de bastoncillos, lo mejor es ir probando para ver cuál se asapta mejor a nuestra cámara y necesidades. Recuerda que en estos kits puede ser fundamental comprarlo para APS-C o Full Frame.

Cómo limpiar el sensor de la cámara
Como te dijimos antes para esta operación ármate de paciencia y no tengas ningún tipo de prisa. Busca lugares en el interior de una casa o local, intenta no hacerlo en exteriores y limpia previamente las superficies en las que vayamos a manipular la cámara. Se recomienda también el uso de guantes electrostáticos para repeler las partículas de polvo, aunque esto ya es algo opcional.
- Preparamos todo el material que vayamos a necesitar sobre una mesa que hemos limpiado previamente. (pera, kit de limpieza, cámara, objetivo, tapas protectoras, etc…).
- Con la cámara totalmente cargada, la encendemos y activamos el modo limpieza. Muchos modelos incluyen una método de limpieza propio que hace vibrar el sensor de la cámara. No siempre funciona pero a veces puede ser muy práctico.
- El modo limpieza dejará el espejo y el obturador abiertos mostrando el sensor de la cámara hasta que la apaguemos (de ahí que fuera importante tener la batería de la cámara bien cargada).
- Con la cámara hacia abajo, como si estuviéramos haciéndole una foto al suelo, le damos aire con la pera y quitamos las partículas de polvo más grandes. No toques el sensor con la punta de la pera.
- Después de este paso colocamos la cámara sobre la mesa con el sensor mirando hacia arriba.
- Con el kit de limpieza de bastoncillos y líquido seguimos las instrucciones del fabricante. Suele ser echar una o dos gotas al bastoncillo limpiador, dejar que se seque un poco y hacer varias pasadas sobre el sensor de la cámara. Con otro cabezal o con la otra parte de la espátula del bastoncillo secar bien el sensor.
- Por último, tendremos que apagar la cámara, colocar el objetivo y hacer de nuevo el ejercicio que explicamos antes para ver si el sensor sigue estando sucio o está ta completamente limpio.
Piensa que a veces es casi imposible dejarlo como viene de fábrica, así que tampoco es cuestión de volverse loco y acabar rompiendo el sensor por frotar y frotar.
Si ves que no puedes limpiarlo porque hay manchas de grasa persistentes o porque te es imposible, siempre podrás llevarlo al servicio técnico o a tu tienda de confianza para que rematen la faena.
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