Guía de los modificadores de luz

Guía de los modificadores de luz

Al pensar en un equipo de iluminación de estudio para fotografía lo primero que se nos viene a la cabeza son los flashes, pero tan importantes son estos como los modificadores que se utilizan para utilizar su luz. Como su propio nombre indican son modifican la luz y existen distintos tipos en el mercado para obtener diversos efectos. Por eso te hemos preparado esta guía de los modificadores de luz, para que aprendas todo lo necesario y cuándo deberías utilizar cada uno. 

Qué son los modificadores de luz

Los modificadores de luz son una serie de accesorios que nos permiten tomar el control sobre la luz artificial. Algunos sirven para incrementar el rendimiento de los focos, otros modulan la dureza o la dirección o incluso el angulo de la luz, para conseguir efectos más dramáticos.

Estos nos servirán por tanto, para convertir una fotografía bien iluminada en una fotografía con una iluminación espectacular. De hecho, el estilo de muchos fotógrafos tiene mucho que ver con el tipo de luz utilizada además de por los esquemas de iluminación que utilizan. 

Reflector 

Los reflectores consiguen una luz dura e incrementan el rendimiento del foco.

Las campanas o reflectores suele ser el modificador que se incluye con los flashes de estudio. Su forma es como la de un cuenco, con un interior metálico con textura. Sirven para redireccionar los rayos de luz reduciendo la zona en la que incide. Producen luces duras pero muy bien distribuidas. Incrementan el rendimiento del foco, pues aprovechan los rayos de luz y los redireccionan. 

Hay diferentes tamaños en función del espacio que quieras abarcar. Se puede adaptar un difusor para suavizar las sombras o rebotarlo contra una pared para lograr una luz más difusa. 

Snoot

El snoot logra una luz muy puntual y muy dura.

Los conos o snoot se utilizan para reducir el angulo de la luz e iluminar zonas muy concretas. En fotografía de retrato son muy utilizados para dirigir la luz a la zona superior de la cabeza y darle brillo al cabello. Se pueden usar también para centrar la atención en algún objeto. 

Crea una luz muy puntual y muy dura, por lo que hay que ser especialmente cuidadoso de cómo utilizarlos. 

Softbox

Las ventanas son una de las opciones favoritas de los fotógrafos par la luz tan difusa y homogénea que consiguen.

Las ventanas de luz o softbox son uno de los accesorios favoritos para todos los fotógrafos que utilicen un equipo de iluminación. Su construcción consigue convertir la potente luz del flash en una luz de área amplia y con una intensidad homogénea. 

Su luz es muy fácil de controlar y disponen de diversos accesorios, como difusores extra que consiguen difuminar aún más la luz o panales de abeja que enfocan más la luz a un determinado área. De hecho, la luz es mucho más controlable con este tipo de ventanas que con los paraguas. 

También las hay de distintas formas, rectangulares, cuadradas y octogonales. Las primeras se utilizan más para fotografía de producto y para simular la luz que entraría por una ventana. Las octogonales por su parte, suelen usarse más para fotografía de retrato por el brillo casi circular que crea en los ojos. Además, generan una luz muy envolvente con sombras muy suaves.

Por último, existen también de varios tamaños capaces de iluminar pequeñas zonas o grandes sujetos. Las más grandes, se pueden situar detrás del sujeto y conseguir así un fondo perfectamente blanco. La decisión de qué tamaño elegir depende del motivo a fotografiar. 

Su precios suelen ser más elevados que el de los paraguas para fotografía. 

Paraguas

Los paraguas son una gran opción por su portabilidad y su bajo coste.

Los paraguas son accesorios muy económicos y fáciles de transportar, por eso son un básico en nuestro estudio. Ofrecen una luz suave y envolvente y son por tanto idóneos para la fotografía de retrato. En comparación con los softbox su luz es mucho más abierta y menos controlable. 

Esto los convierte en una buena elección al usarse en espacios grandes, para grupos numerosos de personas o para levantar las sombras como luz secundaria. Hay que tener cuidado en espacios pequeños porque puede crear luces parásitas (luces no deseadas en techo o paredes).

Existen paraguas de diferentes tamaños. Los pequeños y medianos son ideales para retratos. También los hay con distintos acabados. Existen dos tipos según su forma de uso. Transparentes o blancos que funcionan como difusores y van entre el sujeto a fotografiar y el flash y los que funcionan por reflexión, es decir el flash se dispara contra el paraguas y la luz rebota contra el sujeto. Normalmente son plateados o dorados para conseguir distintos efectos. 

Plateado: Luz más dura, fría y con mayor contraste. La luz rebota contra la parte plateada y llega al sujeto. 

Dorado: funciona exactamente igual que el anterior pero nos dará una luz más cálida.

Blanco: Luz muy suave y con menos contraste. La sombrilla va entre el sujeto y el flash y funciona a modo de difusor. Se puede usar también para rebotar la luz del flash como en los anteriores.

Paraguas plateado con difusor: Es la mezcla de las dos anteriores. La luz rebota en la zona plateada de la sombrilla y se difuminara antes de llegar al sujeto gracias a la tela difusora colocada. Suaviza la luz.

Beauty Dish

El Beauty Dish requiere de cierta técnica y dominio para conseguir grandes resultados.

El Beauty Dish es un tipo de modificador muy utilizado en fotografía de moda y publicitaria por la luz tan peculiar que consigue. Es más suave que un flash directo pero menos que un softbox. Proporciona una luz dura en el centro pero pierde intensidad de manera progresiva. Consigue de esta manera crear un contraste muy especial para la piel. Acentúa muchísimo todos los rasgos del modelo. Así que resaltará la piel tanto si es muy suave como si es de profundas arrugas. 

Este modificador es algo peculiar, porque para conseguir unos buenos efectos hay que seguir una serie de recomendaciones y rquiere de cierta técnica, pues si no los efectos pueden ser contraproducentes. A diferencia del resto, con los que se puede experimentar más y podemos conseguir un bonito efecto de diversas formas.

El Beauty Dish debe estar colocado cerca del sujeto y a unos 45 grados. Si superamos estos ángulos, se conseguirá mayor textura y contraste. Además, hay que centrarlo perfectamente sobre la cara del sujeto. 

Se puede combinar con otros accesorios como difusores para suavizar más la luz o panales de abeja para dominar más aún la direccionalidad de la luz. 

Existen también diferentes tamaños. Cuanto más pequeños sean mayor será la dureza de la luz y se irá suavizando según vaya aumentando el tamaño. 

Panal de abeja

El panal de abeja logra una luz más direccional pero con gores más difusos.

También conocidos como grid, estos accesorios suelen ser discos de tela o de plástico compuesto por un montón de celdas hexagonales, de hay su nombre, pues su aspecto recuerda al de un panal de abeja. Su objetivo es el de disminuir la dispersión de la luz. Porporciona, por tanto, una luz más direccional pero con bordes más difusos. Cuanto más grueso sea este disco, menor será la dispersión de la luz. 

Barndoor

Los Barndoor son ideales para dominar la dirección de la luz y el área que ilumina.

Este tipo de modificador, el barndoor, es menos utilizado en fotografía, aunque lo hemos visto bastante utilizándose con luz continua en el cine. Se trata de unas pestañas móviles incorporadas en la parte delantera del foco. Estas pueden moverse para direccionar la luz y controlar su amplitud y la forma del área que ilumina. 

Filtros de color

Los geles de color pueden darnos rienda suelta en nuestra creatividad o pueden servir para colorear fondos.

Los filtros de gel coloreado pueden utilizarse para modificar la temperatura de color de la escena o para producir efectos creativos en la fotografía. También los podemos usar para colorear por ejemplo un fondo gris. Son perfectos también para darle color al humo o al polvo si lo ponemos a contraluz. 

Conclusiones

Ahora ya conoces mejor cada uno de los modificadores de luz que se emplean en fotografía de estudio. Pero recuerda, que todo esto hay que ponerlo en práctica para aprenderlo realmente. Si no quieres hacer un gran desembolso puedes comenzar probando con una ventana o softbox, que son bastante polivalentes y unos paraguas. Otra opción es alquilar un par de horas en un estudio y probar con los distintos modificadores que allí tendrán. Así que ya sabes, usa esta guia para tus próximas prácticas y seguro que conseguirás mejorar tus fotografías. 

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