Las tarjeta de memoria

Las tarjeta de memoria

Uno de los accesorios indispensables para sacar fotografías en la era de las cámaras digitales son sin duda las tarjetas de memoria. Sin embrago, cuando vamos a comprar una nos encontramos con muchísimos tipos de tarjeta, distintas velocidades, diferentes capacidades y una disparidad de precios que nos hacen plantearnos si comprar varias de las más baratas o tener una buena de las caras merecerá la pena. Por eso, en este artículo te explicamos todo lo que necesitas saber sobre las tarjetas de memoria para que las conozcas mejor y puedas adquirir la más apropiada para ti. 

No te quedes corto con este accesorio, no son excesivamente caras y en muchas ocasiones es preferible tener más de la cuenta. Una avería inesperada, o un día en el que estamos demasiado sueltos con el dedo haciendo fotos nos pueden arruinar la salida. Así que lleva siempre tarjetas de sobra para que n oteadores quedes sin la opción de seguir haciendo fotos.

Qué es una tarjeta de memoria

Una tarjeta de memoria es el soporte de almacenamiento de datos que sirve para guardar nuestras fotografías o vídeos, así de sencillo. Al tipo de memoria que utilizan se le conoce como flash y es un tipo de memoria no volátil, es decir que almacenan los datos incluso si no tienen energía eléctrica. 

Las tarjetas de memoria son un accesorio indispensable cuando salimos a sacar fotos con nuestra cámara digital. Foto: Shri/ Unsplash

Tipos de tarjetas de memoria

Existen decenas de formatos de tarjetas de memoria, pues no sólo las cámaras de fotos utilizan estos soportes para guardar información. Vídeoconsolas portátiles, teléfonos móviles y otros dispositivos electrónicos guardan sus datos mediante este tipo de soportes. Pero para no volverte loco, sólo te vamos a nombrar las más utilizadas por las cámaras de fotos digitales. 

SD: Estas son las más habituales en la mayoría de cámaras de fotos. Fueron las primeras en salir al mercado y estaban preparadas para almacenar hasta 2 Gb de memoria. Hoy en día han quedado prácticamente obsoletas.

SDHC: Es el modelo mejorado de las SD. Aparentemente son prácticamente iguales, sólo que estas suelen contar con más pines que las primeras. Las siglas HC significan High Capacity. En función de los precios pueden tener una mayor capacidad que las SD y ser más rápidas en la escritura y lectura de datos. 

SDXC: Iguales que las anteriores sólo que son capaces de alamacenar hasta 2 Tb de memoria, es decir, unos 2000 Gb.

Micro SD: Estas tarjetas suelen ser utilizadas por las cámaras de acción, aunque con un adaptador de tarjeta SD puedes utilizarlas también en cámaras de fotos réflex o sin espejo.

CompactFlash: Estas son algo más grandes que los dos formatos anteriores y suelen ser más rápidas. Están pensadas para cámaras de alta gama con potentes ráfagas y para grabar vídeos de alta calidad. 

Clases de Tarjetas de Memoria

Una de las principales diferencias entre las tarjetas de memoria es su velocidad de escritura. De nada sirve tener una cámara que dispare ráfagas de diez fotos por segundo, si luego utilizamos una tarjeta de memoria muy lenta que no sea capaz de guardar mas de tres fotos por segundo. 

Por eso es importante que sepas qué tarjeta de memoria tienes que elegir. Más que por su capacidad, esta elección deberías hacerla por su velocidad. Ojo, mírate las especificaciones de tu cámara de fotos, porque no todos los modelos soportan todas las tarjetas y podrías estar tirando el dinero. 

Con sólo echar un vistazo, podemos ver en la tarjeta su capacidad y su velocidad tanto en foto como en vídeo. Foto: Mahdi Gharib /Unsplash

Clases de escritura

A continuación te mostramos las clases de las tarjetas de memoria y te explicamos su funcionalidad una a una:

  • Clase 2: Tienen una velocidad de escritura mínima de 2 MB/s, y pueden ser usadas para hacer fotos y grabar vídeos en baja resolución.
  • Clase 4: Tienen una velocidad de escritura mínima de 4 MB/s, y pueden ser usadas para grabar vídeos en HD de 720p.
  • Clase 6: Tienen una velocidad de escritura mínima de 6 MB/s, y pueden ser usadas para grabar vídeos en HD de 720p.
  • Clase 10: Tienen una velocidad de escritura mínima de 10 MB/s, y pueden ser usadas para sacar fotos de alta definición consecutivas y grabar vídeos en FullHD de 1080p o resoluciones inferiores.
  • UHS Speed Class 1 (U1): Tienen una velocidad de escritura mínima de 10 MB/s, pero como tiene un bus mejor que la Clase 10 es mejor para grabar vídeos FullHD a 1080p que son más largos.
  • UHS Speed Class 3 (U3): Tienen una velocidad de escritura mínima de 30 MB/s, y es la más indicada para grabar vídeos en resoluciones 4K.

Clase para grabar a más frames por segundo

Si además, pretendes utilizar la cámara para hacer vídeos no te bastará con mirar solo su clase, si no que también debes mirar la velocidad de vídeo, pues te permitirá grabar más o menos frames por segundo. 

  • Clase V6: Está en las tarjetas de Clase 6, para la grabación de vídeo HD a 72p.
  • Clase V10: Está en las tarjetas de Clase 10 y UHS1, para sacar fotos de alta definición consecutivas y grabar vídeos en FullHD de 1080p o resoluciones inferiores
  • Clase V30: En las tarjetas de Clase U3, para vídeos 4K a 24/30 fps 
  • Clase V60: En las tarjetas de Clase U3, para vídeos 4K a 60/120 fps
  • Clase V90: En las tarjetas de Clase U3, para vídeos 4K a 60/120 fps u 8K

¿Mayor capacidad o más número de tarjetas?

Una de las dudas que nos surge al comprar una tarjeta de memoria es la capacidad que necesitamos. Esto es algo muy personal y dependerá del uso que le vayas a dar a tu cámara. 

Si por ejemplo disparas en RAW y cada foto pesa 50 Mb, ten en cuenta que cada 20 fotos que hagas será 1Gb. Así que si no te quieres quedar colgado tendrás que comprar tarjetas de al menos 32 Gb de capacidad. Con esta tarjeta, siguiendo el ejemplo anterior, podrás disparar unas 650 fotografías.

¿Es suficiente para ti? ¿Se queda corto? Bien, yo siempre prefiero optar por tener varias tarjetas de capacidades más limitadas, como 32 Gb o 64 Gb como mucho, a tener una única tarjeta de 128 o 256 Gb.

¿Por qué? Muy sencillo, si se me rompe una tarjeta de 32Gb perderé muchas menos fotos que si se rompe una de 256Gb, pues las tendré distribuidas en otras tarjetas. En este caso en siete tarjetas más, por lo que si estoy en un viaje o trabajando con mi cámara de fotos, minimizaré las pérdidas al máximo. Seguro que será un drama, pero no es lo mismo perder 600 fotos que perder 4000.

Obviamente, esto es algo muy personal y cada uno decide cómo invertir su dinero de la mejor forma posible, pero es un consejo que te puede sacar de un apuro. 

Un estuche rígido es la mejor opción para almacenar de forma segura nuestras tarjetas de memoria. Foto: Eric McLean/ Unsplash

Cuida las tarjetas de memoria

Ni que decir tiene, que como cualquier otro dispositivo o soporte electrónico las tarjetas de memoria pueden averiarse en cualquier momento. Sin previo aviso. Y seguro que lo hacen en el pero momento. Sin embargo, si las cuidas, podrás alargar su vida útil. Una tarjeta de memoria te puede durar muchos años. 

  • Guárdalas en fundas o en algún estuche rígido. Además de evitar que se rallen, golpeen o ensucien, las mantendrás organizadas. 
  • Cuando acabes de trabajar con ella en el ordenador, expúlsala de la manera adecuada, no la quites directamente pues podría ocasionar graves daños en tu tarjeta. 
  • Borra la tarjeta formateándola completamente desde tu cámara. Evita borrar fotos una a una desde la cámara. Alargarás su vida útil. 
  • Trátala con cuidado y no la fuerces al intentar meterla o sacarla de cualquier dispositivo. 
  • Actualiza el firmware de tu cámara, pues en muchas ocasiones estas actualizaciones reparan errores de compatibilidad con tarjetas de memoria. 
  • Al igual que debes expulsar la tarjeta de memoria de la forma correcta cuando la uses en tu ordenador, asegurate que antes de sacarla de tu cámara apagas ésta. Puedes producir daños irreparables si la extraes con la cámara encendida. 
  • Para la seguridad de tus tarjetas de memoria, y aunque sea memoria tipo flash, trata que a la cámara no se le descargue la batería por completo. 
  • Si la tarjeta comienza a darte errores no dudes ni un segundo en jubilarla. De lo contrario, podrías arrepentirte en un futuro. 
  • Trata de no tocar los contactos metálicos o pines directamente con los dedos.
  • Evita dejar tus tarjetas expuestas al sol directo durante un largo periodo de tiempo.

Consejo extra para su organización

  • Como último consejo, más por organización que por cuidado, marca tus tarjetas de memoria de alguna forma para sabe cuál es cuál. Yo por ejemplo, le pongo pequeñas pegatinas con número para tenerlas perfectamente organizadas. 

Conclusiones

Cuida tus tarjetas para seguir disfrutando cuando salgas a hacer fotografías. Foto: Samsung/ Unsplash

Ahora ya conoces mejor este indispensable accesorio para tomar fotografías. Piensa si utilizas mucho la ráfaga o haces vídeos y por tanto, tendrás que elegir una tarjeta con mayor velocidad o si por el contrario, puedes prescindir de esa alta velocidad e invertir en más tarjetas o mayor espacio.

Recuerda el tener tarjetas de sobra para no quedarte sin espacio en medio de un atardecer épico o durante el partido de fútbol de tu hijo.

Y apuesta por tener un mayor número de tarjetas de menor capacidad que una o dos de un montón de gigas. Seguro que esto te ahorrará un disgusto mayúsculo.

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