Introducción
¿Qué fotógrafo aficionado o profesional no ha oído la frase: “A mí también me gusta la fotografía, y sobre todo la de blanco y negro”? Pues sí, es un hecho palpable en la sociedad contemporánea: la fotografía en blanco y negro mola.

Sin embargo, me gustaría proponer un par de teorías al respecto que leí en algún momento y de las que no recuerdo el origen. El hecho de prescindir del color en las imágenes y por ende de la psicología que llevan implícitos, hace que podamos focalizar y centrar nuestra atención en el engaño que la propia técnica conlleva, y que no es otro que pretender hacernos creer que un papel o una pantalla tiene profundidad, que existe una tercera dimensión y el volumen es comprensible.
Todo este tostón no es, ni más ni menos, que para hacer patente el hecho de la sencillez de una imagen monocromática, ya que logramos centrarnos en valores fundamentales como son la calidad y dirección de la luz, las expresiones y movimientos, y por supuesto la composición en la construcción de la fotografía. El mensaje ahora es más claro, y la digestión que acarrea es menos pesada a priori.
Sería importante anotar que en nuestra historia de la imagen fotográfica reciente, la gran mayoría de los negativos han sido disparados en blanco y negro. Así, al contemplar una imagen monocromática se activa en nuestro cerebro el botón de la memoria, de los recuerdos y que lo que vemos es algo que pasó, y no que va a pasar…con todo el romanticismo sobrentendido.

Quiero fotografiar en B/N.

Una vez decidido que lo nuestro es la fotografía en blanco y negro podemos empezar por varios ejercicios:
1. Prueba a hacer fotografías con ISO altas, porque el ruido que producen se asemeja mucho al grano de la película analógica que producían las sales de plata.
2. Piensa en blanco y negro, es decir, olvida los colores y piensa en la dirección de la luz, las texturas, las formas…COMPOSICIÓN
3. Busca situaciones de mucho contraste, tanto en retratos como en arquitectura y paisaje
4. Como siempre, revisa los clásicos y entre ellos a Ansel Adams y su trilogía: La cámara, el negativo y la copia.
5. Busca que la luz componga la imagen con sus sombras
6. Usa filtros para controlar el contraste y potenciar grises. Eduardo J. Cabaleiro tiene un artículo donde desarrolla el tema: https://www.ejcfotografia.com/filtros-de-color-para-blanco-y-negro-i/
7. Crea un modo de fotografía específico en tu cámara donde aumentes el contraste al máximo y la nitidez casi al tope, pero no por eso dejes de disparar en RAW.
Revelado específico

Existen dos tipos de revelado: a través de un programas o plugins específicos como Exposure o Silver efex Pro, y un par de técincas en photoshop muy conocidas y similares con el uso del color lab: la de Rob Carr y la de Greg Gorman (muy bien explicados en el vídeo de Javier Herrero.Un artículo de interés también sería la comparativa que hace Xatakafoto de los plugins que he mencionado anteriormente.
Conclusión
Para poder disparar en blanco y negro es imprescindible pensar en blanco y negro, abstraernos de los colores y distinguir nuestra imagen por zonas de luminosidad. Desde luego, una mala fotografía convertida blanco y negro no lo es menos por quetarle el color, puede que incluso empeore…pero una buena imagen trabajada desde el principio es espectacular si luego hacemos un revelado que sepa potenciar sus virtudes.
Como siempre os invito a probar, pero os propongo un juego, tomad un mes sólo para hacer fotografías en blanco y negro, os aseguro que al acabar vuestro ojo se habrá agudizado y entenderéis mucho mejor la luz.






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