Conoce los modos de disparo de tu cámara

Conoce los modos de disparo de tu cámara

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Te habrás fijado que en la parte superior de tu cámara existe un dial con un montón de letras y según el modelo y el fabricante, también algunos iconos. Este dial controla todos los modos de disparo con los que podrás tomar fotografías. Es por tanto, básico conocerlo para entender todas las opciones de disparo que tiene tu cámara y poder utilizar la que mejor te convenga. Por ello, lo primero que deberías hacer antes de empezar a jugar con ella es leerte el manual. Parece una obviedad, pero haciendo esto podrás sacarle el máximo rendimiento. No obstante, en este artículo te los vamos a explicar todos para que así puedas conocer los modos de disparo de tu cámara a la perfección.

AUTO

Es si duda el modo que hemos utilizado prácticamente todos cuando empezamos en este apasionante mundo de la fotografía. Este modo, como su nombre indica, es totalmente automático. Es decir, la cámara interpretará todos los datos del entrono para tomar las decisiones por ti. Medirá la luz y en base a esto controlará tanto la velocidad de obturación como la apertura del diafragma y el ISO. 

Lo bueno es que no tendrás que pensar absolutamente nada. Simplemente enfocar y disparar. Como si lo hicieras con un móvil o una cámara compacta. Lo malo es que no te dejará apenas ningún tipo de creatividad a la hora de fotografiar más que el encuadre. 

Por eso, si te has comprado una cámara réflex o sin espejo este modo no tiene sentido alguno. Si, de acuerdo, es mucho más cómo porque no te da quebraderos de cabeza. No necesitas estar toqueteando los valores de tu cámara para sacar una foto más o menos bien expuesta. Pero es que la fotografía es mucho más que apretar un botón. Se trata de contar una historia y para ello debes intervenir tú también y ver qué será mejor en cada foto. 

Por ello este modo de disparo es totalmente desaconsejable y no te dará ninguna libertad para expresarte. Mientras lo utilices, estarás dejando de lado una parte muy importante de la fotografía y aprenderás más bien poco.

Conoce los modos de disparo de tu cámara
Disparar en modo Auto es lo más parecido a tomar fotos con tu móvil, donde apenas hay espacio para la creatividad. Foto: Bhumil Chheda/ Unsplash

P o Programado

El modo P o Programado es prácticamente igual que modo el automático. Pero tiene una diferencia muy importante, y es que nos dejará intervenir a nosotros en los parámetros de la cámara.

Es decir, al igual que en el modo automático, la cámara medirá la luz, la interpretará en función del tipo de medición y establecerá unos ajustes para exponer correctamente. Sin embargo, y aquí llega la parte importante, el fotógrafo podrá ajustar esos parámetros en función de sus necesidades. Se puede ajustar tanto la velocidad de obturación como la apertura del diafragma y la cámara volverá reajustar el resto de valores del triángulo de exposición. 

Este modo sin duda alguna deja algo más de creatividad y es el ideal para comenzar y aprender. ¿Por qué? Muy sencillo, porque veremos que valores de entrada nos da la cámara y en base a ellos podremos nosotros modificarlos según lo que busquemos de una forma muy sencilla. De esta manera, iremos aprendiendo a ver cómo piensa la cámara y cómo interpreta la luz y nos ayudará a exponer mejor. 

No obstante, no deja de ser otro modo automático, por lo que no tendrá en cuenta otras variables muy importantes a la hora de tomar la foto y los resultados que obtengamos pueden distanciarse mucho de los deseados. 

Por ello es mucho mejor dejar estos modos automáticos de lado y centrarse en aprender a manejar los modos que veremos a continuación para tener un mayor control sobre la cámara de fotos y por tanto, sobre las imágenes que capturemos. 

A, AV o Prioridad a la apertura

En función de la marca de tu cámara en el dial encontraras las letras AV, de Aperture Value (Canon y Pentax) o A, de Aperture (Nikon, Sony, Fujifilm, Olympus y Panasonic). Este modo es el que da prioridad a la apertura. 

Qué significa esto, pues bien que tu manejarás la apertura del diafragma y en función a la medición de luz, tu cámara se encargará tanto de la velocidad de obturación como del ISO. Esto te dará un control pleno sobre la profundidad de campo. 

Recuerda que con el diafragma, además de controlar la luz también controlamos toda la zona en nuestra imagen que estará en foco o lo que es lo mismo, aparecerá enfocada. Con aperturas mas grandes tendremos menos profundidad y a la inversa, con un diafragma mas cerrado en el que pasará menos luz conseguiremos una profundidad de campo mayor. 

De esta manera nosotros sólo debemos centrarnos en preocuparnos de la profundidad de campo que deseamos en nuestra foto y la cámara se ocupará del resto. 

Conoce los modos de disparo de tu cámara
Con el modo A o Av controlaremos directamente la profundidad de campo. Foto: Paul Johnston/ Unsplash.

S, TV o Prioridad al obturador

Al igual que en la prioridad a la apertura, en función del fabricante encontraremos las letras TV, de Time Value, (Canon y Pentax) o la letra S, de Speed (Nikon, Sony, Fujifilm, Olympus y Panasonic). Este modo es el que le da prioridad al obturador. 

Esto quiere decir que nosotros elegimos la velocidad de obturación y esta vez la cámara se encargará de decidir de forma automática tanto la apertura del diafragma como el valor del ISO. De esta forma podrás controlar el tiempo que tu sensor esté expuesto a la luz.

Acuérdate que el obturador, además de controlar el paso de esta luz, también es el encargado de cómo se captura el movimiento en una imagen. Velocidades muy altas de obturación congelaran el instante y velocidades más bajas o lentas captarán el movimiento.

Al preocuparnos tan sólo de la velocidad de obturación podremos decidir qué queremos hacer sin preocuparnos de diafragma e ISO. De esta manera, si por ejemplo queremos capturar el movimiento del agua en una playa o el de una cascada en un río podemos usar este modo para seleccionar una velocidad lenta y que la cámara elija por nosotros el resto de ajustes. También se utiliza mucho en fotografía deportiva y de acción para garantizar que la imagen queda totalmente congelada. 

Manual

Sin duda alguna el rey de los modos es el Manual, que lo encontrarás con la letra M en el dial de tu cámara. Tendrás un completo control sobre los ajustes del triángulo de exposición y por tanto, te otorgará una mayor creatividad a la hora de hacer fotografías. 

Hay que aceptar que es el más complejo y que lleva su práctica. Pero sin duda es con el que obtendrás los mejores resultados. Desde que aprendí a utilizarlo, sólo uso este modo y pese a que otros fotógrafos profesionales prefieran combinarlo con el que da prioridad a diafragma o a obturador yo prefiero que todos los valores queden bajo mi control. Cuando uno le coge la práctica, leer la luz y ajustar los valores en función de lo que se busque se hace prácticamente de forma automática.

Es igual que cuando empiezas a conducir, parece que es imposible mirar a la carretera mientras estás pendiente de los espejos, del acelerador, del freno y del embrague para encima tener que cambiar de marchas. Piensas que nunca lo vas a dominar. En cambio, tras años de experiencia y práctica todo sale sólo por arte de magia y conducir se automatiza para tu mente. Pues exactamente lo mismo pasa en fotografía. Cuando te acostumbras a disparar en modo Manual no necesitas ningún otro modo. 

Aquí lo controlas todo tú, el movimiento que le quieras dar a tu imagen, la profundidad de campo y el ruido. Porque no olvidemos, que cuando le dejamos a la cámara pensar, sus mediciones pueden inducirla a error y no siempre conseguiremos los resultados que esperamos. Un poco más adelante te lo explicaremos mejor. 

Otros modos automáticos

En muchas de las cámaras para principiantes o semiprofesionales verás que además de estas letras aparecen una serie de iconos. Son igualmente modos automáticos pero que mejorarán en algo ya que le vamos a decir a nuestra cámara qué es lo que vamos a fotografiar exactamente y ella ajustará de otra forma los valores para intentar hilar más fino. Los vemos brevemente a continuación. 

Conoce los modos de disparo de tu cámara
Utilizar algunos modos automáticos nos puede ayudar en determinados casos. Foto: Jenny Hill/ Unsplash

Retrato

Suele aparecer con el icono de una cara. Este modo entenderá que vamos a retratar a una persona por lo que buscará siempre en la medida de lo posible aperturas de diafragma más grandes para tratar de desenfocar el fondo o primeros planos lo máximo posible. 

Modo paisaje

Suele representarse con el icono de unas montañas. Al contrario que el anterior, este tratará de cerrar algo más el diafragma para ampliar la profundidad de campo. Para ello se verá obligado a disparar con velocidades más bajas y valores de ISO más elevados. Esto significa que en tu foto habrá más ruido y que en función de la luz tus tomas podrían aparecer movidas o trepidadas si no utilizas un trípode. 

Modo macro

Aparece representado normalmente con una flor. Realmente este modo no tiene mucho sentido pues para conseguir verdaderas fotos macro lo que necesitas es un objetivo macro, no un automatismo en tu cámara. 

Modo deporte

Con este modo activado, en el que suele aparecer el icono de una persona corriendo, la cámara interpretará que estás fotografiando sujetos con una acción y una velocidad con la que tendrá que disparar a velocidades de obturación altas. Para ello abrirá al máximo el diafragma y subirá el ISO lo necesario si las condiciones de luz no son buenas. Sin embargo, no entenderá si el movimiento del sujeto es más o menos rápido y los valores serán estándar pase lo que pase. Por ello en vez de este modo, es mejor que elijas el de prioridad a la obturación. Obtendrás seguro mejores resultados. 

Tipo de medición

Como decíamos antes, los modos automáticos pueden funcionar muy bien o muy mal a la hora de exponer. De esto depende en gran medida el tipo de medición de la luz que estemos utilizando al tomar la foto. 

Recuerda que básicamente nos encontramos con tres tipos de medición: la matricial (mide la luz de toda la escena), la ponderada (mi de la luz de la zona central) o la puntual (mide la luz en el punto en el que tú determines).

En función de esta medición que se haga de la luz los distintos modos automáticos o semiautomáticos de la cámara tomarán unas decisiones u otras para ajustar velocidad, apertura o ISO. Por eso siempre es más recomendable utilizar la medición de luz puntual para que estos modos sean más fiables y decirle al menos a la cámara dónde debe medir la luz. Un modo automático con una medición matricial está casi avocado al fracaso en multitud de ocasiones. Sin embargo, una medición de luz más selectiva puede conseguir que este tipo de modos consiga mejores resultados. 

Seleccionar el tipo de medición de luz adecuado es básico para que funcionen bien los modos automáticos y semiautomáticos. Foto: William Bayreuther/ Unsplash.

ISO

Por último, te preguntarás que si el ISO no lo puedes controlar de ninguna manera en los modos automáticos o semiautomáticos. La respuesta es si y no. Qué significa esto. Pues bien, quiere decir que no puedes tener un control directo sobre el ISO, es decir no puedes modificarlo directamente en los modos que incorporen algún automatismo, sin embargo, si tienes algo de control sobre él.

¿Cómo? En la configuración de tu cámara podrás seleccionar un rango en el que el ISO se puede mover. Es decir, podrás otorgar un valor máximo de ISO en que nunca puede sobrepasar en estos modos para evitar una presencia de abundante ruido y un valor mínimo que tampoco podrá traspasar. Con esto te aseguras al menos que la cámara se mueva en unos valores de ISO aceptables en cuanto a ruido se refiere. 

Conclusiones

Como conclusión te debe quedar claro que los modos automáticos de tu cámara están ahí. Claro que se pueden usar y en ocasiones podrás sacarle bastante partido. Pero cuanto antes domines el modo manual antes conseguirás mejores fotografías. 

Quizá hace 30 años con el uso de la fotografía analógica se podría entender el uso de estos modos para asegurar una exposición aceptable y que no hubiera sorpresas a la hora de revelar. Pero hoy en día, con la tecnología digital que tenemos y la posibilidad de revisar la imagen que acabamos de tomar de forma instantánea no tiene lógica que le sigas teniendo miedo al modo manual. 

Así que ya sabes, lánzate y práctica y seguro que en muy poco tiempo estarás tomando grandes fotografías en el modo manual de tu cámara. 

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