La regla de los tercios en fotografía

La regla de los tercios en fotografía

Es bastante habitual que dentro del mundo de la fotografía, se mencionen ciertas cuestiones como pueden ser, las normas de composición básicas. Si bien es cierto, que la fotografía, igual que cualquier otro arte escapa de las normas, hay ciertas reglas que ayudan a romper la monotonía y ayudan a guiar la mirada del espectador. Por eso te vamos a enseñar a usar la regla de los tercios en fotografía para que obtengas mejores resultados.

La mayoría de principiantes en el mundo de la fotografía no sabe exactamente a qué se refieren las normas de composición, por lo que será de vital importancia, conocer no solamente su teoría y de qué se tratan estos términos, sino también cuándo deben ser utilizados y cuándo no.

Por qué usar la regla de los tercios

Lo principal que se debe saber, es que la regla de los tercios, es una de las normas de composición más populares a la hora de componer cualquier imagen. Esto se aplica tanto en fotografía como en vídeo. Realmente, es fácil de comprender y también de aplicar, además de que es de gran utilidad, para aquellas personas que sean nuevas dentro de este mundo y aún no sepan muy bien cómo encuadrar diferentes escenas o sujetos.

Las composiciones a las que podemos aplicar la regla de los tercios, son bastante numerosas. Además, de que así podemos evitar bastantes errores compositivos típicos de novato. Como por ejemplo, el situar al sujeto principal de una imagen en el centro de la toma, o el horizonte en medio de cualquier composición. Estos son dos errores muy comunes que suelen hacer que los resultados sean más aburridos y menos estéticos.

Con la regla de los tercios conseguiremos aportar a nuestra fotografía una mayor profundidad u mucho más dinamismo. Romperemos con el aburrimiento del mundo que nos rodea y los mostraremos de una manera muy diferente.

No obstante, a pesar de que estas normas pueden ser importantes y útiles, nunca hay que impedir el paso a la creatividad. Conviene conocerlas y emplearlas si es necesario, pero si hay que romperlas o ignorarlas en algún momento, debe hacerse sin pensarlo dos veces.

Con la regla de los tercios la fotografía pierde monotonía. En este caso el horizonte está ubicado en la zona inferior y una nube en uno de los puntos fuertes de la imagen. Foto: Chris Barbalis/ Unsplash.

Qué es la Regla de los Tercios

Antes de mencionar cuándo y cómo se debe emplear la regla de los tercios, lo primero que se debe hacer, es conocer en qué consiste esta regla de composición exactamente.

La regla de los tercios afirma, que el centro de atención, se debe colocar dentro de la intersección de las líneas imaginarias que dividen una foto en tres partes, tanto de arriba abajo como de izquierda a derecha. O lo que es lo mismo, imaginar dicha foto en nueve zonas iguales, que se forman a través de cuatro líneas. Cuando dichas líneas se cruzan, se forman cuatro puntos fuertes que sirven para situar todos los elementos clave que hay en la foto.

De esta manera, no solamente se logra que la composición sea mucho mejor y llame mucho más la atención, sino que además se puede situar los elementos importantes de una forma mucho más sencilla y correcta. La teoría afirma que las líneas imaginarias deben ser equidistantes, a pesar de que la práctica es algo más compleja.

Las personas que tienen menos experiencia en fotografía, suelen intentar ajustarse de forma estricta a esta norma, a pesar de que la realidad, es que esta es mucho más efectiva cuando se aplica de una forma mucho más libre y adaptada a cada circunstancia y fotografía.

Pero en realidad, lo verdaderamente importante es tener siempre en cuenta que la regla de los tercios tiene que servir como un apoyo para que las imágenes sean equilibradas. Dentro de que estas puedan ser tomadas con cierta libertad y dejando siempre sitio para la creatividad, el gusto del propio fotógrafo y al objetivo que busquemos con cada fotografía o encuadre.

Cuándo aplicar la regla de los Tercios

La regla de los tercios, puede aplicarse en cualquier género fotográfico, siendo los más recurrentes los paisajes, el retrato o la naturaleza. Pero realmente podemos usarlo prácticamente en cualquier disciplina. Como comentábamos antes esto aporta más dinamismo a la composición y, por ende, esta termina siendo mucho más equilibrada.

Por otro lado, no es demasiado recomendable utilizar esta norma porque si, pues de una manera o de otra puede acabar coartando la creatividad de los fotógrafos.

A veces debemos evitar usarla. Como hemos dicho antes las reglas en fotografía muchas veces están para romperlas y debemos centrarnos en qué buscamos trasmitir. Por ejemplo, si vamos a fotografiar un lago con las montañas y su reflejo, quizá debamos olvidarnos de la regla de los tercios y colocar el horizonte justo en medio para conseguir una fotografía totalmente simétrica.

Por ello, es mucho más útil conocerla y poder aplicarla en determinadas circunstancias especiales antes que seguirla a rajatabla. Si no, puede terminar siendo contraproducente. Si se usa de la forma adecuada, la regla de los tercios puede ser muy útil y conseguir que las fotografías, aumenten considerablemente su calidad y llamen mucho más nuestra atención.

La mayoría de cámaras incluyen en el menú una opción para activar las guías y ayudarnos en el encuadre. Foto: Alejandro Luengo/ Unsplash.

La importancia de la regla de los tercios

Esta norma es tan básica e importante en fotografía que la mayoría de cámaras fotográficas del mercado (incluso los móviles) tienen una opción para mostrar estas guías cuando vamos a tomar la foto. Es tan fácil como activarlas en el menú y aparecerán en la pantalla para que nos sirva de ayuda.

Los software de edición como Lightroom, Capture One o Photoshop también incluyen superposiciones de esta norma para que al recortar nuestras fotos podamos ajustar la imagen lo más posible a esta ficticias líneas sobre las que construimos nuestra imagen.

Otras reglas de composición

La regla de los tercios es sumamente importante, pero recuerda que existen otras guías a la hora de encuadrar y componer nuestras fotografías. A continuación te las exponemos de forma muy breve, pero recuerda que le dedicamos a cada una un artículo en el blog en el que puedes conocerlas muchísimo más a fondo.

La proporción áurea: A lo largo de los siglos esta norma se ha aplicado en distintas disciplinas artísticas. Desde la pintura hasta la escultura. Es una perfecta forma de lograr atractivas composiciones que rompan totalmente con la monotonía.

El punto de fuga: Para que veas que las reglas están para romperlas esta norma contradice en algunas cosas a la regla de los tercios. Y es que utilizando el punto de fuga en nuestras composiciones muchas veces el sujeto estará ubicado en el centro de la imagen.

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